El máximo organismo europeo, la Unión Europea, ha mostrado su clara intención de reducir un 55% las emisiones de dióxido de carbono para el año 2030. De esta manera, han dado luz verde a un notorio paquete de propuestas legislativas denominado 'Fit for 55'. Este implica a una gran cantidad de sectores: energía, transporte, comercio internacional...

La medida más sorprendente, quizás sea, la de prohibir la venta de vehículos de combustión e híbridos a partir de 2035. La presidenta de la Comisión Europea Ursula Von del Leyen, señaló que "un cambio de esta envergadura nunca es fácil. Habrá quien diga que hay que ir más despacio, aspirar a menos o hacer menos. Pero en lo que toca al cambio climático no hacer nada supone que todo va a cambiar. Los incendios o huracanes son solo un botón de muestra de lo que puede ser nuestro futuro".

Un modelo más sostenible

La mandataria advirtió que las tecnologías basadas en combustibles fósiles han llegado a su límite. Así como la necesidad de incidir en un nuevo modelo más sostenible: "Tenemos los objetivos, la ley del clima y hoy se trata de indicar la hoja de ruta a un nuevo objetivo", señaló.

Bruselas pretende que la contaminación máxima por vehículo se reduzca hasta el 55% para los coches en 2030 y hasta el 50% para las furgonetas. 2028 es la fecha marcada en rojo para su revisión. Aún así, no se esperan cambios hasta el final de la década para darle margen de adaptación a la industria automovilística.

2035, fecha clave 

A partir de 2035, la UE desea que se comercialice única y exclusivamente vehículos de cero emisiones. Esto supondría que el coche eléctrico coparía el mercado y dejaría a los híbridos en un elemento indispensable en esta transición. Por último, la UE espera que la reducción de emisiones llegue al 95% en el año 2050.